sábado, 7 de febrero de 2009

Esculturas de Campillo en el Jardín de la Glorieta

El jardin de la Glorieta de Murcia tiene durante estos días, esculturas de Antonio Campillo en medio de sus jardines, alentando al paseante a detenerse ante el arte. Se puede asistir a contemplar el resto de obras suyas en la sala que hay junto a ellas, un ratico, adelante

viernes, 6 de febrero de 2009

El amor en los tiempos de cólera


Hacer un comentario sobre la versión cinematográfica de una novela, sin haber leído previamente el libro, es arriesgado, pero allá voy. Anoche empecé a ver la película, la historia es tremenda, como la vida misma, y narra con mejor o peor acierto la esencia del corazón, del tiempo perdido, de los sueños, las decisiones que se toman en la vida, acertadas o no, son las que llevamos a cuestas. Me hace pensar en el autor, Gabriel García Márquez, con esa manera de ver el mundo y de volcar las emociones, no le he leído aún, lo reconozco a vox populi, en casa están los libros, que por una u otra causa, siguen sin ser abiertos, los personajes de esta novela me obligan a leer el libro, para hacer balance de lo que es la vida, y en qué barco queremos montarnos, si en el del sueño, o en el de la realidad.

































jueves, 5 de febrero de 2009

Acompañar a los hijos al colegio

Los niños se van a sus colegios por la mañana, les ves caminar, con la mirada cansada unos, otros con esa chispa enérgica, que sólo un niño conserva en la mirada. La mañana empieza así, levantarse rápido, arañar ese instante de más en la cama, y empezar el día, trotar por este mundo de la mejor manera posible. A la vuelta, los coches con sus trayectos de semana, los mismos recorridos para ir al trabajo, y lo que ayer pensaba, no hay mejor manera de empezar el día que con un buen desayuno. Los niños se ven a veces reacios a completar su desayuno, a pesar de tener la suerte de tener dispuesto en la mesa todo lo necesario para empezar el día. Sugiero que se les haga lo más apetecible el desayuno, para que no marchen sin esa dosis energética que les haga tener su cabeza en forma para estar en las clases atentos, y no con bajadas de azúcar. Un zumo de naranja, unas tostadas, los bocatas o tentempiés para media mañana que no se olviden, y todo eso. Corto y cambio, sigo con lo mío, por cierto, a los niños les gusta que se les hable en los trayectos cuando se les acompaña al colegio o a la parada del autobús, conversaciones amenas acerca de sus cosas, lo que les inquieta, preocupa o lo que les gusta, este tipo de conversaciones con un adulto, les hace sentir protegidos y acogidos, son pequeñas dosis que fomentan el enriquecimiento de la autoestima de los pequeños. Un beso, y ya cierro el tema por hoy.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Ruidos domésticos


Ruido es todo sonido no deseado, de un manera subjetiva. Esta mañana me dispongo a hacer la cama a mi hijo Fran, la mayoría de días se la hace él, tanta insistencia tuvo su efecto, la hace nada más levantarse, pero hoy la he visto sin hacer y me digo, qué trabajo me cuesta, ninguno. Pero ahí está, es el ruido de la pared, rum rum rum, una y otra vez, no sé lo que será pero suena un par de veces al día, lo mismo un cuarto de hora, que hora y media, o más tiempo. Esta vez salgo al rellano de la escalera, toco al timbre de la vecina, que sale con bata y rulos puestos, y le digo la cosa del ruido, pues no tengo nada, no sé, pasa, pasa. Allá que entro, la olla pronto puesta y el extractor de humos ahí como una furgoneta que ronronea, está suelto por alguna parte, retumba contra la pared le digo, y me dice que no, que ayer noche no puso ella eso, y yo que sí, y ella que no. Venga, pase al cuarto y compruebe usted misma el ruido, -Para eso, no es para tanto, Por Dios Nati, qué valor tienes. Le vuelvo a decir que es molesto, sobre todo cuando se está estudiando, y sale como si eso no tuviera importancia, le vuelvo a decir, que lo arregle, que son muchos los años que está roto y dando ruido contra la pared, eso sí, antes de irse me dice, y cuando tiene tu Fran la música puesta, claro, es ruido, para mi vecina, que mi hijo ponga el Concierto de Bradenburgo es ruido, en fin, ya ven ustedes el patio como está, sonoro, y no por todas las casas. Un saludo y muy buenos días, por cierto, la señora del ruido después de entrar en su casa, apagó el extractor, aunque la olla pronto seguía con su virola puesta.

martes, 3 de febrero de 2009

Canal Cocina y otras cosas

Comer es un arte, como otras tantas cosas, y una necesidad, unas veces excesiva, y otras no llega. Los espárragos que hice ayer salieron realmente buenos, suaves y se hacen en un momento. Salí de la facultad, con un tiempo soleado, me pesaba el chaquetón, y hasta el pañuelo que suelo llevar al cuello, y espero, observando aquel entorno que alberga la Facultad de Educación. Cuando subes la vista te topas con una enorme torre de esas de los cables de la luz, un mamotreto que debería de ir bajo tierra, no sé dónde leí que no son muy buenas esas torres de alta tensión, luego observo cómo va llegando gente a la parada. Hablan de los exñamenes, de las asignaturas que han de cursar en este segundo cuatrimestre, y como no, de las diferentes formas de copiarse en un examen, termino por perder el hilo de la conversación. Suben coches, bajan camionetas, y autobuses cargados hasta los topes que no paran en la parada, siguen su curso. Me viene a la memoria que sigo sin carnet, presa perezosa de algo tan sencillo como ponerse delante del coche, arrancar y ala, a circular por la vida, pero no conduzco, me limito a ser pasajera que no conductora. Todo el mundo me habla de lo bueno que es conducir, que te da libertad, a veces pienso que te la quita, de repente debería de ir a un montón de sitios, sitios que ni me planteo, y sería yo la que estaría en las colas, esperando en vez de pie, sentada tras el volante, y luego digo que paso, que ya llegará. Ahora toca fonética, transcripciones, repasos hasta que llegue mi hija con sus deberes de mañana, con su libreta llena de colores, su diadema traspuesta, sus ganas por merendar y comerse el mundo, y me dirá como me dice todas las tardes,:- Sabes mamá, hoy en el cole una niña me ha dicho que si......, y estábamos en el patio cuando la señorita..... , y quiero ver estos dibujos, ..... o Fran no para de molestarme, frases de tarde, con sabor a galletas con forma de dinosaurio y a leche ligeramente chocolateada, corto y cambio.

lunes, 2 de febrero de 2009

7 segundos frente a 7 minutos

Estoy terminando de hacer la cena, son las 16 y 24 de la tarde, dejé una tortilla de patatas, unas acelgas fritas con jamón y ajos, y unos rollos de jamón york rellenos de espárragos con baño de salsa bechamel, la cocina recogida y un enredo menos que me quito para la noche. En la tele, las noticias de telecinco, las que dan más tarde por el canal digital, de repente veo que hablan de la inauguración de la exposición en Madrid de Francis Bacon, cuento y son literalmente cuatro segundos los que retransmiten, una pasada con los príncipes de Asturias y dos imágenes de los cuadros. Se acaba la noticia, con tal rapidez, que creo que ha habido un errror, pero no, dan paso a la sección de deportes, siete minutos contados para ilustrarnos con detalle cómo bajan de los autobuses los jugadores de fútbol, y me pregunto, a dónde hemos llegado. Han hablado hasta la saciedad hoy de los Goya, de los trajes que llevaban las mujeres, de los tonos pastel, los diseñadores, luego de los entrenadores, fichajes y derivados, y unos escasos segundos a pensar. Es esta tele que tragan nuestros hijos, sentados mientras cenan en la cocina, con un repertorio deportivo que me hace vomitar, y luego queremos, que se zampen cuando vuelven del colegio datos y datos a la espalda, para qué me pregunto a veces, el mundo que les espera es pelora que gira sobre el verde del césped, con focos que no hablarán de los avances científicos o de cultura general, hablarán de alfombras rojas y verdes, la de la nene y la del nene, la de la cultura de masas, la que hace que olvidemos que las neuronas viven en nuestras cabezas, solitarias y ausentes, por este mundo extraño, a veces pienso, la tele debería estar más horas apagadas, no nos perderíamos demasiado.

domingo, 1 de febrero de 2009

Sonando a Domingo noche

Suena algo de The Wannadies, se titula "You and me", es de esas canciones que empiezan lentas, suaves, y de repente va subiendo el acelerador, hasta que de nuevo desciende, y se acaba, ahora pincho sobre un tema de ColdpLAY, es "tHE sCIENTIST", esta me recuerda a los momentos en los que voy en el coche, mirando por la ventanilla, y las luces se funden deprisa con el paisaje que le precede, viéndose una mezcla indeterminada, de luces y verdes de ciudad. Una guitarra que se oye en stereo, por estos auriculares que llevo puestos en esta noche, para centarme un poco y huir de la televisión que suena al tiempo que escribo estas letras. Ayer pasamos a ver a unos amigos, padres primerizos, con sus sueños en brazos, una casa llena de alegrías, un niño siempre es buena noticia, y qué felices les ví, en esa tarde de Enero, la última del calendario, con su pequeña Helia de pocos días, con su boca abierta, con sus manos pequeñas, con sus padres ensimismados, con toodos allí prendados. Esta mañana me acerqué a la pescadería del Puerto, poca gente por las calles, pese a ser Domingo de mercado, se podía aparcar por cualquiera de las calles, que en verano es imposible transitar a pie o a coche, y entro a la Pescadería. Cuatro dependientas, madre, hija, nuera y sobrina están tras los mostradores, no hay gente comprando, salvo ellas, con sus mostradores repletos de pescado y marisco, y los precios ascendentes. Que qué quiero, pues quiero tantas cosas, que mejor no decirlas todas, me limitaré a las que son para hacer de comer, sí, me pone usted unas almejas, un calamar, unas gambas peladas,... cuatro cosas más, 24 euros, salgo de allí, tomo un Asiático, dos euros más, y de vuelta a casa. La chimenea encendida, y a eso de las dos y media, ya todos comidos y servidos. Pasa el tiempo con una rapidez vertiginosa, fantasmagórica podría decirse, y en medio de todo ello, nosotros. Corto y cambio, alguien me recibe, alguien me lee?, si es así, ruego deje un comentario, puede ser estúpido, curioso, o simplemente sea usted mismo querido lector que me lee o deslee, aquí Houston, tenemos una señal,