sábado, 19 de diciembre de 2009

EEEEyyy Macarena


Es de los pocos anuncios que me sacan una sonrisa cada ve que lo veo, quitando la situación, es genial el anuncio

viernes, 18 de diciembre de 2009

Super fiesta de Cumpleaños

Las cosas que se hacen con ilusión son las que mejor salen, esta tarde tenemos fiesta de cumpleaños. El miércoles 16, Alba cumplía 11 años, y por no interceder en temas de deberes y obligaciones, se pospuso la fiesta con las compis del cole a hoy viernes. Quedan las bebidas por traer, y cuatro cosas más, la casa decorada toda de Navidad, esperando pasen una tarde todos y todas lo mejor posible. Saludos,

martes, 15 de diciembre de 2009

Cosas de casa

Me levanté temprano, con los desayunos, la ropa de los ...........Lucía llora, tiene hambreeeeeeeeeee

domingo, 6 de diciembre de 2009

Fríos de castañas calientes y rebajas antes de tiempo

Abrieron el dichoso Hipercor, aquel que se divisaba su construcción desde la autovía, cada vez que entraba a la Universidad, con sus obras, con sus albañiles que parecían los muñecos de Playmóvil, el caso es que tuve la excusa perfecta para comprarle un disco a mi hija, antes de que se marchase de puente, y allá que me embarco con mi padre a la vorágine comercial. Poca cosa, se veían más dependientes que clientes, todo muy bien iluminado eso sí, y muy bien decorado. Cuando me dirijo a la sección de librería a comparle un par de libros para que la cría siga leyendo, ella pregunta al vendedor, -¿por qué los mayores os leéis libros de tantas páginas?- a lo que el joven respondió, cuando seas mayor ya lo entenderás. Me quedé con ganas de decirle, por favor, no haga a la niña que espere unos años, porque usted no sepa darle una respuesta coherente. Mi hija le dijo, es que mi madre se lee unos libros de trescientas páginas, y yo no llego. Y me quedé pensando en esas fracciones de segundo en las que todo se detiene, qué buen vicio la lectura, y qué suerte estar ante el mostrador y poder decirle a Alba, no te preocupes, que cuando lo acabes, venimos a por más.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Algo de frío

Lo siento en la garganta, cuando no llevo el cuello bien abrigado, o descuido un poco los pies, se me toma la garganta y tengo el frío en el cuerpo. Los centros comerciales han inundado sus pasillos de adornos de Navidad..... Corriendo voy de un lado para otro, entre toma y toma. He cargado de leche la cesta de la compra, enriquecida con calcio, entera, de todo, aquí tengo a mi hija Alba, que me dice que diga que se parece a la actriz de Crepúsculo, pues sí, lo cierto y verdad es que se parece, y es que mis tres hijos me han salido, muy pero que muy guapos, cosas de madre. En fin, desconecto, espero tener tiempo para volver a hablar de literatura, niños y colegio. Por cierto, os recomiendo una peli, la última de Tim Burton, con Alicia en el país de las maravillas,

sábado, 21 de noviembre de 2009

Tarde de luces...

No hay libros estos días, ni de lectura ni de estudio, simplemente observo, cuido, recargo energías, atiendo, los deberes de Alba, los exámenes de Fran, los ojitos de Lucía, el trasiego de Jose, las visitas intermitentes, el timbre que suena, el móvil con una felicitación, y yo durmiéndome por fracciones en el sofá, con una película de fondo, con la pequeña en los brazos, con Alba al lado. Esta tarde fuimos a comprar las lámparas que faltaban, primero fué una graduable, para las noches en las que la luz se queda atenuada, para no sobresaltar a la peque, luego, la del comedor, con su lamparita para la lectura en el sofá, hoy han sido las de los dormitorios, las del techo, una a juego con las paredes y la otra acorde con las cortinas. La calle estaba prácicamente desierta, y el dueño de la tienda vió los cielos abiertos, al ver, por tercera vez, un sábado a sus clientes, tal vez los únicos en toda la tarde, tal vez, en todo el día.